Ejercicios para evitar la tensión en las cervicales

¿Sabías que las cervicales están íntimamente relacionadas con las emociones?
Las obligaciones y problemas cotidianos sumados a las posturas incorrectas durante varias horas en el trabajo o en casa son los principales detonantes del dolor cervical. También puede originarse por algunas patologías, pero la mayor parte de las veces tiene que ver con los hábitos.

La acumulación de tensión en la zona implica un desequilibrio en los huesos, tendones, nervios y músculos. Cuanto más tiempo tardemos en hacerle frente a la situación, más difícil será deshacernos de ella.

¿Por qué duelen las cervicales? La emoción tras cada vértebra

Averiguar de qué vértebra proviene las molestias nos dará la información para solucionar el malestar. ¿Qué significa el dolor según su ubicación?

  • La 1ª vértebra cervical sirve de soporte a la cabeza. Si me preocupo demasiado ante un problema, mi cabeza irá pesando cada vez más hasta doler. Así que tendré que aprender a confiar y mantener la calma.
  • El dolor en la 2ª vértebra está relacionado con la ausencia de expresión emocional. Si encierro mis frustraciones en mi interior, aprender a conectar con las emociones puede ser la solución.
  • La 3ª vértebra suele fallar cuando siento que no puedo contar con nadie. Será necesario recuperar la confianza en los demás y establecer vínculos nutritivos.
  • Las vértebras 4ª, 5ª, 6ª y 7ª duelen cuando escucho algo que me indigna y no lo expreso. Entonces surge la agresividad. Puedo comunicar mi ira mediante la escritura, la música, la pintura...

Ejercicios que alivian el dolor de cervicales

A continuación, detallamos algunos ejercicios que ayudaran a aliviar la tensión:

  • Inclinación hacia delante. Sentado con las piernas juntas, manos sobre los muslos, hombros abajo e inclina la cabeza hasta tocar el mentón. Después inclina la cabeza hacia atrás, todo lo que puedas. Para no marearte deja los ojos cerrados.
  • Giros laterales. Sentado o de pie, hombros abajo y mirada al frente. Gira el cuello hacia la derecha. Los hombros no se mueven. Vuelve lentamente y gira hacia el otro lado.
  • Inclinación lateral. En la misma posición. Inclina el cuello lateralmente como si quisieras acercar la oreja al hombro. Los hombros están relajados. Vuelve al centro e inclina hacia el otro lado.
  • Resistencia. Coloca tu mano derecha en la sien derecha y empuja hacia al lado izquierdo, mientras opones resistencia. Cambia de mano y repite el ejercicio.
  • Encogerse. Sentado o de pie con una mancuerna en cada mano. Brazos estirados a los lados del cuerpo. Eleva los hombros hasta que la cabeza quede hundida entre ambos. Siempre de forma muy lenta y controlando el movimiento.

Puedes realizar estos ejercicios varios días por semana, solo te llevarán unos minutos o puedes alternarlos y hacer uno cada día. De esta manera evitarás la sobrecarga manteniendo el cuello relajado pero fuerte y a prueba de contracturas.

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