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La tiroides es una glándula con forma de mariposa que está en el cuello, ubicada encima de la clavícula. Es una de las glándulas endocrinas que producen hormonas. Las hormonas tiroideas controlan el ritmo de muchas actividades en su cuerpo. Estas incluyen la rapidez con que usted quema calorías y la rapidez con que su corazón late. Todas estas actividades son parte del metabolismo de su cuerpo. Si su glándula tiroides no es lo suficientemente activa, no produce la cantidad de hormona tiroidea para satisfacer las necesidades de su cuerpo. Esta afección es el hipotiroidismo.
Síntomas del hipotiroidismo
- Depresión.
- Reducción del ritmo cardiaco, latido irregular o arritmia. Esto podría provocar una bradicardia que en casos extremos puede acabar con un paro cardiaco.
- Alta presión arterial baja y colesterol.
- Fatiga y somnolencia.
- Dolor muscular y articular.
- Aumento de peso independientemente del tipo de dieta que se lleve a cabo.
- Estreñimiento o heces duras.
- Periodos mensuales anormales y problemas de fertilidad.
- Piel, cabello y uñas débiles.
- Rostro, manos y pies hinchados.
- Disminución de libido.
No existe una forma conocida de evitar el hipotiroidismo en su totalidad. La única prevención que se puede llevar a cabo es controlar el nivel de yodo de nuestra dieta, y adecuarlo a la cantidad recomendada.
Cómo se trata el hipotiroidismo
Aunque es una enfermedad crónica, el hipotiroidismo es controlable con medicación de por vida.
El tratamiento farmacológico se basa en la sustitución de la hormona T4 que la tiroides ya no es capaz de producir, por tiroxina sintética (T4) a través de la toma de una dosis diaria. Este tratamiento es el pilar más importante para que los distintos órganos y aparatos sigan realizando sus funciones, incentivados por la hormona tiroidea que, en este caso, en lugar de producirse en nuestro interior, se administra en forma de medicación. De esta manera, se consiguen regular los niveles hormonales y el metabolismo vuelve a la normalidad. Igualmente, se reduce el colesterol y, si ha habido aumento de peso, suele revertirse.
Se trata de un tratamiento permanente, que debe ser controlado periódicamente por un médico, pero que permite a la persona con hipotiroidismo llevar una vida completamente normal en la mayoría de los casos.
Para mantener estables los niveles de hormonas tiroideas, es importante no saltarse nunca la toma diaria del medicamento. También se debe informar al médico en caso de ingerir fármacos o suplementos que puedan interferir en la capacidad del organismo para asimilar la tiroxina como la soja o la fibra ingeridas en grandes cantidades, los suplementos de hierro o de calcio o el hidróxido de aluminio que, por ejemplo, se encuentra en algunos antiácidos.
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